

Anuncio:Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, |
Un ángel anuncia el Nacimiento de Jesús:A los seis meses, Dios mandó al ángel Gabriel
a un pueblo de Galilea llamado Nazaret, donde vivía
una joven llamada María; era virgen, pero estaba comprometida
para casarse con un hombre llamado José, descendiente del rey David.
El ángel entró en el lugar donde ella estaba, y le dijo: El ángel le contestó: -El Espíritu Santo vendrá sobre
ti, y el poder del Dios altísimo -Yo soy esclava del Señor; que Dios haga conmigo como me has dicho. Con esto, el ángel se fue. |
Decreto del Rey:Por aquel tiempo, el emperador Augusto ordenó que Por esto, José salió del pueblo de Nazaret,
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Pastores y Reyes visitaron a Jesús:Cerca de Belén había unos pastores que pasaban la noche en el campo cuidando sus ovejas. De pronto se les apareció un ángel del Señor, y la gloria del Señor brilló alrededor de ellos; y tuvieron mucho miedo. Pero el ángel les dijo: "No tengan miedo, porque les traigo una buena noticia, que será motivo de gran alegría para todos: Hoy les ha nacido en el pueblo de David un salvador, que es el Mesías, el Señor. Como señal, encontrarán ustedes al niño envuelto en pañales y acostado en un establo." En aquel momento aparecieron, junto al ángel, muchos
otros ángeles del cielo, que alababan a Dios y decían: Cuando los ángeles se volvieron al cielo, los pastores comenzaron
a decirse unos a otros:
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Verdadero sentido de la Navidad: JESUS:Este es el Verdadero significado de la Navidad: Es tiempo de pensar en cada niño triste,
que llora por no tener nada... Por George Bush, Saddan Husein, Usama Bin Laden,
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¡Celebramos o no celebramos....Ud. decide!:Por Qué el Auténtico Creyente No Debe Celebrar la Navidad
La "Navidad" no se menciona en la Biblia. En las Escrituras no se nos ha mandado que celebremos el nacimiento del Salvador. El Mesías no nació el 25 de Diciembre, sino que nació alrededor de Septiembre o de Octubre, durante la Fiesta de los Tabernáculos, pero nadie puede saber con seguridad el día exacto. Si el Todopoderoso hubiera querido que lo celebrásemos, nos hubiera dicho la fecha exacta, como lo hizo con otras de sus Fiestas Sagradas en Lev. 23. El 25 de Diciembre era la fecha del solsticio de invierno en la antigua Roma. El 25 de Diciembre lo celebraban los paganos del Mitraísmo, que adoraban al sol, "el cumpleaños del sol invencible" porque en ese día el sol comenzó su regreso a los cielos del norte. El 25 de Diciembre era la fecha en que se celebraba el festival pagano Brumalia en Roma, antes del nacimiento de nuestro Salvador, que iba precedido por el festival de Saturnalia, del 17 al 24 de Diciembre, en honor del dios romano Saturno. Los festivales de Saturnalia y Brumalia eran tan populares entre los idólatras y se hallaban tan profundamente arraigados en sus costumbres, que en lugar de intentar reformar al pueblo pagano, la Iglesia Romana optó por absorber las festivales e incorporarlos al "Cristianismo." En inglés "Christmas" (Navidad) es una contracción de "Christ y Mass" es decir, Cristo y Misa. La "misa" es algo ideado por el hombre, una doctrina Católico Romana, en la que al Salvador se le sacrifica una y otra vez en lo que se llama un "sacrificio sin sangre", enseñando que el auténtico creyente no puede quedar totalmente limpio de sus pecados a menos que participe de este sacrificio de la misa. La Navidad es, pues, una fiesta católica. Los árboles de Navidad, los troncos, las velas, las campanitas, el muérdago, las coronas de acebo, el jamón, las lentejuelas, las luces y Santa Claus no tienen nada que ver con el nacimiento del Salvador y todas ellas tienen un origen que no es bíblico. La mayoría de ellas tienen su raíz en los ritos de la fertilidad o en la adoración al sol, procedente de un pasado pagano y han sido injertadas en la llamada iglesia "cristiana" durante o después del siglo catorce. En lugar de dar regalos al Salvador, como los dones de nuestra obediencia a las leyes de Yahwéh, los celebrantes se hacen regalos los unos a los otros. Esto se convierte cada año en una carga para las gentes, haciendo que sus listas de regalos de Navidad sean cada vez más largas. Muchas personas se endeudan de una manera espantosa por causa de esta supuesta fecha "sagrada." Además, los magos no entregaron dones al Salvador por ser su cumpleaños, sino porque sabían que había nacido para ser rey y además porque era una costumbre oriental hacer regalos a los reyes. Se está engañando a los niños respecto a la fecha del nacimiento y acerca de Santa Claus. ¿Nos sorprende que al hacerse mayores y enterarse de la verdad comiencen a creer que Yahwéh también es un mito? ¿Y quién le concedió a Santa Claus el derecho de Yahwéh para decidir quién ha sido travieso y quién se ha portado bien? Las "fiestas sagradas" ideadas por el hombre, incluyendo la Navidad, están siendo exaltadas por encima de las verdaderas fiestas sagradas de Yahwéh. La glotonería y las borracheras son los resultados típicos del jolgorio de la Navidad. Durante todo el año las personas se tratan mal unas a otro y de repente se vuelven agradables y sociables al acercarse la época de la Navidad, convirtiéndose en un tiempo de hipocresía. La Navidad produce un tremendo estres en las familias y en las personas, que se tienen que preocupar de qué regalos comprar, tienen que luchar contra las multitudes para comprarlos, correr de un lado a otro preparando fiestas para comer como glotones, intentando cada uno sobrepasar a los otros con sus decoraciones y luchar contra los abarrotamientos para devolver los regalos que no quieren. Los comerciantes perpetúan las Navidades, para enriquecerse durante esta época del año, que se basa en el materialismo, en la codicia y en la lujuria de la carne. El verdadero espíritu de la Navidad es un espíritu contrario al Mesías y que se basa en mentiras. "Y a la vez que apartarán sus oídos de la verdad, se volverán a las fábulas." (II Tim. 4:4) "Así ha dicho Yahwéh: No aprendáis el camino de las naciones (de los paganos)..." (Jer. 10:2) "No mintáis los unos a los otros..." (Col. 3:9) "Por lo tanto, habiendo dejado la mentira, hablad la verdad cada uno con su prójimo..." (Efe. 4:25) "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él." (1ª Juan 2:15). Si el 25 de Diciembre fuese realmente el nacimiento de Yahshua, puede estar usted seguro de que el mundo no tendría nada que ver con esa fecha y el verdadero hecho de que el mundo la celebre demuestra que no es de Yahwéh. "Y en vano me rinden culto, enseñando como doctrina los mandamientos de los hombres." (Mar. 7:7) |
El Arbol de Navidad:Por el Pastor Bernardo Serrano
Esta costumbre, al igual que la mayoría de las relacionadas
con el nacimiento de Varias son las teorías sobre el origen del árbol de
Navidad. Algunas lo retrotraen al Otra teoría sitúa el principio del árbol de
Navidad en Alemania durante el siglo VIII, y Pero de todas las teorías existentes, me parece que la más
realista y la que cuenta con Posteriormente, ya en los siglos XIII en adelante se empezó
a tomar como costumbre - |
Santa Claus:En cuanto al folklore nórdico, aquí nos encontramos bajo el aspecto de un gnomo al buen Nicolás, obispo de la iglesia naciente, natural, como el apóstol Pablo, de la actual Turquía. Nicolás nació hace más de mil seiscientos años. Su vida fue ejemplar, y provocó un gran cariño y admiración de parte de sus fieles. Los relatos de sus buenas acciones y milagros son muy numerosos. Después de su muerte se dio su nombre a muchas iglesias y ciudades, y la nación de Rusia le nombró su patrón. También los artistas le pintaron, generalmente revestido con su atuendo episcopal. Esta vestimenta iría deformándose en el curso de la historia hasta convertirse en el gnomo al que anteriormente aludíamos. La cristiandad de aquella época le otorgó un día para recordarle: El 6 de Diciembre. La celebración y su costumbre de dar regalos a los niños se extendió por todo el norte de Europa, hasta llegar a nuestra vecina Francia, donde ya hace más de ochocientos años se obsequiaba a los pequeños con nueces y naranjas españolas. Así es como vemos extenderse la figura de Nicolás bajo las designaciones inglesas de "Father Christmas", la francesa de "Pere Noël", y la escandinavia "Yuleman". Los primeros colonos europeos llegaron al norte de América -actualmente los Estados Unidos- hace unos trescientos cincuenta años, y entre ellos llegaron inmigrantes holandeses que llevaban en la proa de sus barcos mascarones con la imagen de San Nicolás, a quien consideraban protector de los marinos. Los niños holandeses llamaban a San Nicolás "SINTER KLAAS" y después "SINTA CLAES", de donde procede la designación moderna de "SANTA CLAUS". En la noche del 5 al 6 de Diciembre recibían los regalos que tradicionalmente se les enseñaba que San Nicolás traía en un cesto, mientras cabalgaba sobre un borriquillo blanco. Hace poco más de doscientos años la fecha del 6 de Diciembre se cambió por la más generalizada del 25 de Diciembre. La transformación del San Nicolás episcopal en un gnomo del bosque aconteció en los Estados Unidos de América. Hace unos doscientos años el escritor Washington Irving -autor de "Los Cuentos de la Alhambra", el primer autor norteamericano que escribió acerca de España- hizo una detallada descripción de las visitas de San Nicolás en un libro titulado "Knisckerbocker's History of New York" ("La Historia de Nueva York de Knickerbocker"). En esta obra Washington Irving relataba cómo San Nicolás volaba sobre los tejados de la ciudad, soltaba sus regalos por las chimeneas, y misteriosamente llenaba los calcetines y las medias puestas a secar sobre las chimeneas con regalos para todos. En el cuento de Washington Irving el bueno de San Nicolás era un hombrecillo con sobrero que fumaba su pipa. Unos sesenta años después de que apareciera este relato, Clement C. Moore dio algunos detalles más sobre San Nicolás en un poema titulado "A Visit from Saint Nicholas" ("Una Visita de San Nicolás"). Moore escribió su poema para su hija Charity, que tenía a la sazón seis años de edad. En el poema de Moore aparece por primera vez la mención de San Nicolás que vuela a bordo de un trineo tirado por ocho diminutos renos. Moore les dio nombre a todos ellos: Dasher, Dancer, Prancer, Vixen, Comet, Cupid, Donder y Blitzen. La descripción que Moore hace de San Nicolás cambia completamente su imagen. Ya no es el alto y delgado obispo, sino que es como un gnomo regordete vestido de pieles, pero continúa fumando su pipa, quizás una reminiscencia holandesa. El poema de Moore tuvo un gran éxito. Muchos periódicos lo reprodujeron repetidas veces. También inspiró a muchos artistas que dibujaron sus diversas versiones de San Nicolás. Otro paso más en la evolución de San Nicolás se debe a la artista Mrs. Caroline H. Butler. Hace unos ciento sesenta años incluyó en sus ilustraciones de San Nicolás a un grupo de gnomos que trabajaban a las ordenes del buen Nicolás dedicados a la fabricación de juguetes para todos los niños del mundo. Unos cincuenta años después, el Santa Claus que todos conocemos hoy apareció en los dibujos de Thomas Nast. Ahora Santa Claus era un anciano regordete y risueño, con una poblada barba y cabellera blancas. Sus vestidos y sombrero estaban guarnecidos con pieles, y se ceñía con un ancho cinturón de hebilla. Durante más de veinte años, la revista "Harper's Weekly" publicó un dibujo de Thomas Nast en blanco y negro en su número de Diciembre. Después de dejar la revista "Harper's Weekly" Thomas Nast ilustró bastantes libros infantiles en los que por primera vez aparecía Santa Claus vestido de rojo, viviendo en el Polo Norte, desde donde observaba con su enorme anteojo a los niños de todo el mundo, para preparar sus juguetes en base a su comportamiento. La última adición del fenómeno Santa Claus es
el reno Rudolf, con su nariz roja, incorporado hace unos sesenta años
por el escritor Robert L. Mays. :End |
Fecha de su Nacimiento:Los cristianos de los tres primeros siglos ignoraron nuestra fiesta de Navidad del 25 de Diciembre. Lo que podemos afirmar es que el nacimiento de Jesús no pudo acontecer en el mes de Diciembre, por cuanto en Palestina los pastores vivían en el campo entre los meses Marzo-Abril a finales de Octubre. Por lo tanto, podemos pensar tanto en la primavera, como en el verano o en el otoño. A falta de indicaciones más exactas, algunos cristianos en el curso de la historia trataron de calcular la fecha del nacimiento de Jesucristo. Uno de los cómputos más curiosos nos llega de Cipriano, uno de los Padres de la Iglesia, o al menos a él se le atribuye, y está fechado en el año 243. En este cálculo se afirma que Jesús nació el día 28 de Marzo. El autor se basa en el texto del capítulo 1 de Génesis, versículo 4: "Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas." De este texto se induce que la luz y las tinieblas formaban dos partes iguales. Por lo tanto, la Creación del universo debió ocurrir en una fecha en la que el día y la noche tuvieron la misma duración. Comoquiera que el calendario romano fijaba ese día, el equinoccio de primavera, en el 25 de Marzo, ese tenía que haber sido el primer día de la Creación; y si el Señor, según el mismo relato de Génesis, había creado el sol en el día cuarto, es decir, el 28 de Marzo, entonces el Mesías, nuestro "Sol de Justicia" según Malaquías 4:2, debía necesariamente haber nacido el 28 de Marzo. Hemos de reconocer que al autor de este cómputo pudiera faltarle rigor, pero no imaginación. Sabemos por Clemente de Alejandría que los discípulos de Basílides -un gnóstico que vivió en Alejandría en el siglo II- celebraban en el 6 de Enero el bautismo de Cristo. Como el resto de los gnósticos, estos seguidores de Basílides creían que Jesús fue hecho Hijo de Dios en su bautismo. Esto es lo que ellos llamaban en griego EPIFANEIA, "manifestación". De ahí el nombre de "Epifanía" para referirse originalmente al bautismo de Jesús. No hablaban del nacimiento de Jesús, sino más bien de su "manifestación", por cuanto para los gnósticos el nacimiento de Cristo no desempeñaba un papel importante. Ahora bien, ¿por qué celebraban esta fiesta del bautismo de Jesús en el día 6 de Enero? Probablemente porque en el Imperio se celebraba ese día una fiesta en honor a Dionisio, celebración relacionada con el nacimiento de Eón, y que se dedicaba también a Osiris. En Alejandría se decía que en la noche del 6 de Enero las aguas del río Nilo adquirían poderes milagrosos. Probablemente por eso fue que los gnósticos de Alejandría escogieron esa fecha para celebrar el bautismo de Jesús. Ahora bien, ¿qué tiene todo esto en común con la Navidad? Pues, sencillamente, la Iglesia Oriental tomó muchas festividades de los paganos y de los herejes, como la que nos ocupa, y con el paso del tiempo los dos acontecimientos, el nacimiento y el bautismo fueron fundiéndose en una sola celebración. De manera que el nacimiento se unió al bautismo: La noche del 5 al 6 para celebrar el nacimiento de Jesús, y el día 6 de Enero para la conmemoración de su bautismo o manifestación. Aquí conviene recordar el descubrimiento en Egipto de una hoja de papiro de principios del siglo IV correspondiente a una liturgia responsorial que pertenece a la celebración del nacimiento de Cristo. Esta la más antigua liturgia navideña conocida, y es una prueba innegable de que en la noche del 5 al 6 de Enero se celebraba el nacimiento, bautismo y manifestación de Jesucristo. A la lectura del relato del nacimiento de Jesús en Belén y de la huida a Egipto, el coro respondía: Nacido en Belén. Educado en Nazaret. Vivió en Galilea. Después el oficiante leía el relato de la visitación de los magos, según el Evangelio de Mateo, y el coro respondía:
La estrella de luz. A continuación, se leía el relato del nacimiento de Jesús según el capítulo 2 del Evangelio de Lucas, y el coro respondía:
se maravillaron, cayeron de rodillas y cantaron: ¡Gloria al Padre! ¡Aleluya! ¡Gloria al Hijo y al Espíritu Santo! ¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya! En Siria fue Efrén, otro de los Padres de la Iglesia, que vivió en el siglo IV, nos ha permitido conocer algo más de la fiesta. ("De Nativitate Sermones", publicados por Petrus Mobarek (Benedictus), v. Usenner, citado por Oscar Cullmann, "Estudios de Teología Bíblica", Ediciones Stvdivm, 1973, Madrid, España). Llama a la fiesta del 6 de Enero la más sublime de todas las festividades cristianas. Cuenta que en ese día estaban las casas decoradas con coronas vegetales, probablemente el más antiguo antecedente conocido de la corona de Adviento y del árbol de Navidad. Efrén relata la alegría de la fiesta, los cantos de los niños y de los adultos. En un himno compuesto por el propio Efrén podemos apreciar los diversos elementos de la fiesta:
Los magos lo proclaman, La estrella lo proclama: ¡Mirad, he aquí al Hijo del Rey! Los cielos se abren, Las aguas del Jordán espuman, La paloma aparece: ¡He aquí a mi Hijo amado! Los elementos del nacimiento y del bautismo están en este himno íntimamente vinculados desde la perspectiva de la manifestación. Ahora bien, ¿en qué momento y por qué razón se separó la fiesta del nacimiento de la Epifanía? La opinión más generalizada entre los eruditos es que esta separación aconteció entre los años 325 y 354, es decir, después de que la fiesta de la Epifanía ya hubiera llegado de Oriente a Roma. La celebración en Roma del nacimiento de Cristo en el 25 de Diciembre está atestiguada desde el año 336 según la cronografía de Filocalus, aunque lo más probable es que se celebrara incluso antes bajo Constantino el Grande. Según el profesor U. Holzmeister, la festividad del 25 de Diciembre podría incluso remontarse hasta el reinado del emperador Aureliano (270-275). Este erudito se basa en el Sermón 202 de Agustín de Hipona, quien reprocha a los donatistas el que no celebren la fiesta del 6 de Enero. De esto se deduce que en el 311, al separarse los donatistas de la Iglesia, tendrían la costumbre de celebrar la fiesta del 25 de Diciembre, que, por consiguiente, habría sido conocida en la Iglesia desde ese momento, e incluso anteriormente, a parir del emperador Aureliano, ferviente adorador del sol. Aquí conviene tener presente que en el Concilio de Nicea (año 325), la Iglesia condenó formalmente la doctrina que negaba que Dios se hubiera hecho carne en Cristo, frente a los que afirmaban que Jesucristo había sido adoptado por Dios como Hijo en su bautismo. Así podemos explicar que la Iglesia tratara de separar la fiesta del nacimiento de Jesús de la Epifanía. A tal efecto le vino muy bien la fecha del 25 de Diciembre, pues como ya hemos visto, en esa época se celebraban en todo el Imperio Romano, y muy particularmente en la religión de Mitra, fiestas dedicadas al sol, y muy especialmente en el día 25 de Diciembre, fecha del solsticio. Nos ha llegado un sermón atribuido a Ambrosio en el cual se confrontan la fiesta pagana y la cristiana. En él leemos así: "¡Cristo es nuestro nuevo sol!" (Sermón VI, Migne P.L.T. 17, 614). También Agustín de Hipona hace referencia a la fiesta pagana del 25 de Diciembre, cuando exhorta a los cristianos a no adorar ya en ese día al sol, como hacen los paganos, sino a Aquel que lo ha creado. También el papa León Magno reprende la creencia de quienes celebran la fiesta del nacimiento del sol en vez del nacimiento de Cristo. Es evidente que el emperador Constantino el Grande trató, en su sincretismo, de fundir el culto solar al culto a Cristo. Constantino sabía que el cristianismo le permitiría realizar una mejor unificación de todos los elementos del Imperio, fundamentalmente en base a la universalidad de su mensaje. Conviene aquí tener presente que Constantino el Grande fue un adorador de Mitra durante toda su vida, y que renunció a su paganismo en el momento de su bautismo, que, curiosamente, tuvo lugar sólo en su lecho de muerte. Todo parece indicar que Constantino pretendió solamente introducir elementos cristianos en el paganismo para su reforma y vitalidad, así como para solidificar las bases del estado imperial. Es cierto que abolió los oráculos paganos, los sacrificios y cultos groseros, como la prostitución sagrada, pero no dejó de favorecer el culto al sol durante toda su vida. Él mismo mandó construir dos estatuas que le representaban envuelto por los rayos del sol, con una inscripción en su pedestal que decía así: "A Constantino, resplandeciente como Helios". Así fue como la fiesta del nacimiento de Cristo quedó separada de la celebración de su bautismo, pero también es cierto que a partir de entonces la celebración del nacimiento de Cristo quedó muy marcada por los elementos de la festividad pagana, hasta nuestros días. |
Origen de la "Navidad":En el uso corriente del latín "DIES NATALIS", de donde proviene nuestra voz "Navidad", era la expresión empleada para designar el día y el aniversario del nacimiento de una persona. Correspondería, pues, a nuestro "día de nacimiento" y "cumpleaños". Ahora bien, en el contexto de la corte del Imperio designaba el día y el aniversario de la glorificación del emperador, de la elevación a la púrpura y de su apoteosis. Desde una perspectiva cultural-popular se empleaba para designar la fiesta de los seguidores del dios Mitra en honor del Nacimiento del Sol, en el 25 de Diciembre, con el sobrenombre de "DIES NATALIS SOLIS INVICTI", es decir, el "Día del Nacimiento del Sol Invencible". Su fecha correspondía aproximadamente al solsticio hienal, el día más corto del año, y simbolizaba la victoria de la luz sobre las tinieblas. Ya desde antes de la introducción del culto a Mitra, los emperadores romanos habían ordenado construir templos dedicados al "Invictus". La fecha del 25 de Diciembre era cuando se encendían hogueras destinadas a ayudar al sol a elevarse en su curso sobre el horizonte. Remontándonos a la mitología griega, Zeus tuvo orgías sexuales con sus concubinas y éstas fueron empreñadas el 25 de Marzo, de manera que los dioses y demiurgos de la mitología griega nacieron hacia el día del solsticio invernal. Los Seleúcidas y los Ptolomeos celebraban el solsticio igualmente con orgías sexuales. Y en esa fecha los Sirios y los Seleúcidas fueron vencidos por los judíos en tiempos de los Macabeos, hacia el 175 a.C., expulsando al sanguinario Antioco Epifanes IV. En el Imperio Romano, y en torno a la fecha del solsticio, se celebraban festividades denominadas "SATURNALIA" y "CALENDAS". Como su nombre indica la "SATURNALIA" eran las celebraciones en honor del dios Saturno, protector de las labores agrícolas. Los Romanos creían que cuando Saturno estuvo al control de la tierra, ésta había sido un verdadero paraíso poblado de árboles de los que fluía la miel, y ríos de leche y néctar. Nadie tenía, pues, necesidad de trabajar por cuanto los manjares brotaban espontáneamente. Las fiestas saturnales duraban siete días y comenzaban el 17 de Diciembre. La legislación romana no permitía que nadie trabajara durante aquellos días, con excepción de los panaderos y los cocineros. Las diferencias entre los nobles y los plebeyos, los libres y los esclavos, desaparecían durante aquella semana de desenfreno. La fiesta de las "CALENDAS" se celebraba en el primer día de Enero, nuestro Año Nuevo, como una especie de prolongación de la "SATURNALIA". Se intercambiaban regalos y ofrendas de plantas verdes con las que se decoraban los hogares. De aquí nos llegan las tradicionales ornamentaciones navideñas con acebo, hiedra y muérdago. A partir de estas fechas del solsticio los días son más largos, con más número de horas de sol, lo que ayuda al crecimiento del fruto de la tierra y la abundancia de las cosechas. De ahí se desprende que el primer uso de la expresión "DIES NATALIS" entre los primeros cristianos de Roma no fuera para designar el Día del Nacimiento de Jesucristo, sino para referirse al día del bautismo de los conversos a la fe de Cristo, como figura de su muerte a la vida vieja y el nacimiento para la eternidad. Bastante tiempo después se aplicaría esta expresión a la conmemoración del nacimiento de nuestro Señor Jesucristo. Entre los antiguos pueblos de Escandinavia, las actuales naciones de Noruega, Suecia y Dinamarca, también se celebraba el solsticio invernal. Su festividad se denominaba "Yule". Pero para los pueblos del norte se trataba de un tiempo de temor asociado a historias de espíritus malignos que aprovechaban la debilidad solar para acercarse a la tierra. Por esta razón los pueblos escandinavos prendían hogueras
para ayudar al sol y ahuyentar a los espíritus inmundos. Ese
era el momento que el dios Odín aprovechaba para cabalgar por
el cielo sobre su caballo de ocho patas para repartir regalos a quienes
le obedecían. De ahí que algunos antropólogos
y etnólogos crean poder ver en Odín un antecedente de
Santa Claus. |
